
Increpan al secretario del Trabajo por jornada de 40 horas
CIUDAD DE MÉXICO (EL UNIVERSAL).- Activistas del colectivo @YoXLas40Horas2 irrumpieron con protestas en una conferencia del secretario del Trabajo y Previsión Social, Marath Bolaños, realizada en la Universidad Nacional Autónoma de México, en rechazo a la propuesta de reducción de la jornada laboral en México.
La protesta ocurrió en el Auditorio Pablo González Casanova de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM, donde el funcionario impartía la conferencia magistral “Nuevo pacto del trabajo en el México de la transformación: la primavera de los derechos laborales”, en el marco del 75 aniversario de la Facultad.
Los manifestantes acusaron que la iniciativa para pasar de 48 a 40 horas semanales no garantiza, en los hechos, un esquema de dos días de descanso por cinco de trabajo, por lo que consideraron que el planteamiento no representa un cambio real en las condiciones laborales del país.
También señalaron que la reforma no atiende de fondo la precarización laboral ni la falta de acceso efectivo a la seguridad social, problemáticas que, afirmaron, siguen afectando a millones de trabajadores en México.
Entre consignas como: “¡Dos días de descanso, cinco de trabajo!”, “¡35 horas ya!”, “¡No son 40 horas, es simulación!” y “¡Marath, escucha, estamos en la lucha!”, los activistas rechazaron que el debate sobre la jornada laboral se reduzca a una discusión entre partidos políticos. También lanzaron críticas contra PRI, PAN, Morena y Movimiento Ciudadano, al asegurar que “los partidos no van a resolver nada”.
Los inconformes desplegaron mantas del Frente Nacional por las 40 Horas y encararon directamente a Bolaños López, a quien llamaron “traidor”, “mentiroso” y “estafador”, al acusarlo de negociar la reforma con el sector patronal y de aplazar hasta 2030 la implementación plena de la jornada de 40 horas.
La protesta subió de tono cuando los activistas señalaron que en México persiste la violación sistemática de derechos laborales y denunciaron la falta de inspectores para vigilar el cumplimiento de la ley.
El secretario del Trabajo guardó silencio y finalmente abandonó el recinto.




