CONFIDENCIAL.

Por ROGELIO RODRIGUEZ MENDOZA.

Américo y la venganza

El resultado de las cifras electorales perfila a Américo Villarreal Anaya, como el sucesor de Francisco García Cabeza de Vaca en la gubernatura durante los siguientes seis años, a partir del uno de octubre. No parece haber posibilidades de que la victoria de la coalición, “Juntos Hacemos Historia”, se revierta, aun y cuando la coalición, “Va por Tamaulipas”, impugne la elección.

Solamente faltara que el Instituto Electoral de Tamaulipas (IETAM), confirme el resultado y entregue la constancia de gobernador electo al abanderado de Morena, Pvem y PT. Eso, sin embargo, será mero protocolo.

Más allá de que se judicialice o no la elección, me parece que la primera tarea de Villarreal Anaya, tan pronto sea declarado oficialmente ganador de la contienda del pasado cinco de junio, será dedicarse a cicatrizar heridas entre los perdedores, porque lo que menos necesita Tamaulipas es una sociedad desunida, que continúe polarizada como lo estuvo antes y durante la campaña electoral.

Ojalá y que al morenista no le gane esa tentación de la venganza y vaya a querer tomar revanchismos contra quienes le compitieron desde el grupo contrario, porque seis años se van rápido y el pueblo sabe cobrar la factura.

Seguramente el actual gobernador, Francisco García Cabeza de Vaca, sabe muy bien de eso, porque en 2016, cuando ganó la elección, lo primero que hizo fue ordenar una “cacería” de todos aquellos que le compitieron desde el bando priista. 

Esa sed de venganza fue más evidente en la estructura del gobierno estatal, porque cientos de burócratas, la mayoría de ellos inocentes, fueron humillados y echados a la calle bajo el mínimo pretexto, y seguramente muchos de esos ciudadanos afectados fueron los que, el pasado domingo, le cobraron la deuda al PAN-gobierno, aunque el candidato, César, “El Truko”, Verástegui Ostos, nada haya tenido que ver.

Esperemos que Villarreal Anaya se vea en ese espejo y entienda que, si quiere iniciar con el pie izquierdo, lo menos que debe hacer es cobrar venganzas, sobre todo no con la burocracia que no tiene cargos de mando, o que si los tiene se debe a merecimientos propios, por tantos años de trayectoria.

Debe entender que una vez con la constancia de triunfador, será gobernador para todos los tamaulipecos, y no solamente para los de su movimiento.

Hagamos votos para que a Tamaulipas por fin le vaya bien. Aquí hemos hablado de ello y hoy lo reiteramos: la entidad merece dar ese brinco en desarrollo económico que hace mucho dieron nuestros estados vecinos, como Nuevo León, San Luis Potosí y Veracruz.

El gran miedo de muchos tamaulipecos, incluido este reportero, es el de la inseguridad pública. Por sus poco más de 400 kilómetros de frontera con Estados Unidos, Tamaulipas es bastante atractivo para el crimen organizado, sobre todo para carteles que operan en otras entidades del país, por lo que la próxima administración estatal tendrá que ser muy enérgica y tener los pantalones bien fajados para no ceder ni un centímetro a la delincuencia.

Ese debe ser la prioridad de prioridades de Américo. Ningún tamaulipeco quiere regresar a esos años idos en que fuimos rehenes de los criminales, como ahora lo son quienes habitan entidades como Zacatecas, Michoacán, Guanajuato, Guerrero y muchos más.

EL RESTO.

NO SE EQUIVOCARON. – En el PAN, el resultado de la elección les dejó claro que no se equivocaron cuando eligieron a César Verástegui Ostos, como su candidato.

No somos adivinos, pero difícilmente alguno de los otros panistas que sonaron en su momento para ser los abanderados del panismo, hubieran conseguido lo que “El Truko”, que estuvo muy cerca de lograr la hazaña.

Contra todos los pronósticos, que daban una ventaja de 20 y hasta 30 puntos porcentuales al morenista, Verástegui se quedó a seis puntos de Villarreal Anaya, y eso es algo que seguramente deberá valorar muy bien el PAN.

En lo personal, me parece que las dos grandes fallas del PAN, fueron: una, no haberle permitido al candidato desligarse del gobernador Cabeza de Vaca; y dos, haber mantenido como dirigente estatal a Luis René Cantú Galván, “El Cachorro”, sobre todo luego de la derrota estrepitosa del blanquiazul en la elección del 2021.

En esos dos hechos se originó gran parte de la derrota del panismo, el pasado domingo.

ASI ANDAN LAS COSAS.

roger_rogelio@hotmail.com  

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