CONFIDENCIAL 

Por ROGELIO RODRIGUEZ MENDOZA. 

El PAN se aferra con alfileres. 

Con la perdida de la diputada, Leticia Sánchez Guillermo, quien repentinamente decidió regresar al grupo parlamentario de Morena, (del que había salido desde el inicio de la actual legislatura) la bancada del PAN comienza a desmoronarse, y pone en grave riesgo su permanencia en la presidencia de la Junta de Coordinación Política (Jucopo) del Congreso del Estado. 

Apenas el pasado martes, advertíamos en este espacio de los focos rojos encendidos en la bancada blanquiazul, por la sorpresiva solicitud de licencia de Sandra Luz García Guajardo, a quien se había visto “coqueteando” con actores políticos de Morena, y un día después la matamorense, Sánchez Guillermo, confirmó esa alerta al anunciar, por escrito, su decisión de dejar al PAN y regresar al partido que la abanderó para conseguir la curul que usufructa desde la 64 legislatura. 

El golpe para el PAN en el Congreso del Estado fue todavía más duro, porque a la par de la renuncia de Sánchez Guillermo, Morena recuperó a Consuelo Lara Monroy, quien, en marzo pasado, se había declarado diputada sin partido, pretextando que no estaba de acuerdo con las decisiones del entonces coordinador de la bancada guinda, y presidente de la Junta de Coordinación Política, Armando Zertuche Zuani. 

En esas condiciones, el grupo parlamentario del PAN quedó tambaleante, y con la presidencia de la Jucopo apenas prendida de alfileres, porque hay versiones que dan por hecho que, en breve, al menos otras cuatro diputadas panistas podrían seguir el mismo camino de Leticia y sumarse a Morena. 

Además de ello, el PAN también corre el riesgo de perder los votos que le aporta el PRI, y que han sido factor decisivo para adueñarse de la Junta de Coordinación Política, a través de aquel madruguete legislativo del 9 de marzo del 2022, cuando ambos partidos, y el voto de Lara Monroy y la entonces morenista y ahora panista, Nancy Ruiz Martínez, desplazaron de la presidencia de la Jucopo a Armando Zertuche Zuani, para colocar en su lugar a Félix Fernando García Aguiar, “El Moyo”. 

Si la alianza nacional “Va por México”, entre PAN, PRD y PRI, se deshace, como parece inminente, es obvio que también se romperá la alianza legislativa que panistas y priistas mantienen aquí, lo cual significará que la bancada blanquiazul perderá otros dos votos.  

Habrá quien diga que el PRI tiene tres diputados, pero en realidad solamente son Edgar Melhem Salinas y Alejandra Cárdenas Castillejos, porque Angel Covarrubias Villaverde, es panista. Lo mandaron al PRI solamente para que ese partido tuviera voto en la Jucopo. 

Actualmente, la 65 legislatura está integrada por 17 diputados de Morena, 15 del PAN, tres del PRI y uno de Movimiento Ciudadano (MC). 

Con esos números, al PAN solamente le alcanza para sumar 18 votos, que no le sirven para nada. Requiere al menos uno más para hacer mayoría absoluta y con ello sacar adelante algunas iniciativas, pero no se ve de dónde lo pueda obtener. 

Este miércoles, por ejemplo, no pudo sacar adelante la sesión extraordinaria a la que había convocado a través de la Diputación Permanente. Necesita de 19 votos para hacer quorum, pero apenas reunió 18. 

Sin embargo, insisto, si el PRI se “divorcia”   en lo nacional del PAN y PRD, esos votos priistas en la legislatura local terminarán sumándose a los de Morena, y entonces si será la última estocada para el panismo. 

Bajo todo ese contexto, parece que Morena tiene la mesa servida para recuperar el control del Congreso del Estado. Requiere de 24 votos, y en estos momentos ya tiene 17 y uno más de Gustavo Cárdenas Gutiérrez, el representante de Movimiento Ciudadano. 

Los seis faltantes podría obtenerlos con el aporte del PRI y los de otras cuatro diputadas panistas que ya están a punto de dar el “si” a quienes, por encargo del gobernador electo, Américo Villarreal Anaya, les andan ofreciendo “el cielo y las estrellas”. 

La verdad, no parece haber forma de que el PAN impida esa embestida morenista. Era de esperarse, aunque no tan pronto. 

EL RESTO. – ¡Qué cosas¡Apenas hace algunas semanas, las diputadas Leticia Sánchez Guillermo y Consuelo Lara Monroy, eran blanco de ataques despiadados en el Pleno, por parte de la bancada morenista, que no las bajaba de traidoras y vendidas, y ahora resulta que ambas son “tamaulipecas ejemplares, comprometidas con la defensa de la sociedad y con la “cuarta transformación”.  

Al menos así las definió, la coordinadora de los diputados morenistas, Úrsula Patricia Salazar Mojica, una de las que más las agredía desde su curul y desde la tribuna legislativa. 

No cabe duda que, la política es el arte de la hipocresía y del engaño. 

ASI ANDAN LAS COSAS. 

roger_rogelio@hotmail.com 

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