Iniciamos la última semana del mes de octubre con buenas, regulares y tristes noticias. El triunfo inesperado de Inacio Lula da Silva en su cuarto período de gobierno en Brasil, la crisis en el INE (Instituto Nacional Electoral) y la renuncia de Guadalupe Tadeei a la presidencia de ese organismo. Lo triste para los editores de “Contacto”, El Tostón y los periodistas matamorenses, fue el fallecimiento del jefe de Redacción, Ernesto Hernández Salgado.
Brasil es un país de alrededor de 214 millones de habitantes que junto con los 133 millones de mexicanos suman 347 millones, aproximadamente, el 68 % de la población de América Latina y el Caribe, que suma 515 millones de habitantes. Luis Inacio, decíamos en el primer párrafo, obtuvo un triunfo inesperado después de obtener el segundo lugar en las elecciones brasileñas, venció a Flavio Bolsonaro quien ganó en primera vuelta, pero no ganó con la mitad más uno de los votos, por lo que el pueblo votó el domingo pasado, solo por los dos candidatos de los partidos que obtuvieron la mayor votación; el Partido Liberal de Flavio Bolsonaro y el Partido del Trabajo de Luis Inacio Lula da Silva. Como históricamente nunca el segundo lugar en las elecciones brasileñas había triunfado en “Segunda Vuelta”, ahora lo consiguió Lula, venciendo a la derecha en su país y al intervencionismo internacional que en América Latina encabeza EUA (Estados Unidos de América) con Donald Trump quien ha estado reviviendo las doctrinas del pasado como la Doctrina Monroe, de América para los americanos, en la que el supremacismo de Trump pretende controlar la economía y las políticas de Latinoamérica, impulsando gobiernos títeres como Milei en Argentina, Abelardo de la Espriella en Colombia y Daniel Novoa en Ecuador, entre otros.
El nuevo gobierno de Brasil seguirá manteniendo políticas a favor de su pueblo, a favor de la libertad del mercado internacional y en contra de las políticas derechistas y supremacistas que pretenden someter a las economías emergentes, con reglas que les beneficien solo a ellos. Cuando eso pasa, el beneficio es para unos cuantos privilegiados y el capital internacional. Basta con ver lo que pasa en Argentina, en Colombia, en Venezuela y en Ecuador.
La otra noticia que llama la atención en asuntos de política es la noticia de la renuncia que ayer interpondría la presidenta del INE que para muchos es muy preocupante por la razón de que se ha iniciado ya un proceso electoral y sin la presidenta Tadeei, se generará incertidumbre en el proceso electoral en marcha. La verdad es que, si todos somos importantes y necesarios para impulsar el bienestar de una sociedad, nadie es indispensable, pues quien lo crea así, es un ególatra. En nuestro país hay leyes que prevén, la ausencia de personajes importantes para la vida nacional en caso de que fallezcan, renuncie, terminen su mandato, o sean despedidos. En el caso de Lupita Taddei, al recibirse la renuncia a su mando en el Consejo General del INE existe una normativa de que se nomina por elección de ellos a un presidente o presidenta interino, mientras el Congreso de la Unión convoca a una elección, mediante un procedimiento ya establecido en la Ley Electoral y se nombra al presidente o presidenta que cubra el tiempo que estaba destinado para Taddei.
El asunto triste lo constituye la partida de nuestro colega Ernesto H. Salgado, a quien conocimos desde nuestra llegada a Matamoros hace más de 30 años. Salgado llegó de Tampico en donde se desempeñaba como comunicador, en prensa, radio y televisión. En los años “setentas” y “ochentas”, trabajando para los Azcárraga; participó muy cerca de Joaquín Hernández Galicia, “La Quina”, cacique político del sur de Tamaulipas, participó destacadamente en las campañas de Salvador Barragan Camacho para Senador de la República y Américo Villarreal Guerra para Gobernador de la entidad, en los “80s.”
Recordamos haberlo visto ya como matamorense en la redacción del periódico “La Opinión” y posteriormente en “El Mañana de Matamoros” que dirigió Heriberto Deándar Robinson de Reynosa, como subdirector, y Oscar Contreras como director. Con Salgado aprendimos a escribir diariamente una columna política en las computadoras de entonces. Luego llegó a “Contacto”, periódico que nació con el siglo, como jefe de Redacción, y su desempeño lo realizó con responsabilidad y maestría durante dos decenios. Salgado se retiró como todos lo haremos algún día; su voluntad fue irse con discreción de este mundo. Descanse en paz nuestro amigo y compañero.
