El gran triunfo demócrata en las elecciones intermedias de EUA (Estados Unidos de América) fue el resultado de las políticas económicas de Donald Trump, su política de guerra cuando había prometido no atacar a ningún país, pero cayó en las incitaciones de Israel y se involucró en una guerra contra Irán, que, a casi 9 meses de iniciada, aún no termina; y a su política migrante, cuando su ascenso al poder en el 2025, se debió al voto latino.
En México nos preguntamos si es bueno para nuestras relaciones con el país del norte, que Trump y su partido Republicano pierda poder, y nosotros pensamos que sí. Sin una mayoría relativa o absoluta en la Cámara de Representantes ni en el Senado, difícilmente podrá dañar a ningún país del mundo, a menos que el Congreso lo apruebe. Pensamos también que la acción de secuestrar al presidente de la República de Venezuela, Nicolas Maduro y su esposa quedará en revisión, pues tal acción violentó las normas internacionales y el Congreso deberá tener una posición respetuosa de tales normas y emitir comunicados de respeto y de revisión de las acciones trumpistas.
Fue extraordinario que tanto en los Estados de California y Texas, triunfaran candidatos de origen mexicano y de que, entidades importantes de EUA, estén gobernadas por personajes de izquierda. Señales de que vendrán mejores tiempos para los pueblos del mundo.
En el ámbito internacional podremos apreciar que lo sucedido con las elecciones intermedias a Trump, los resultados de las elecciones recientes en Brasil, con el triunfo de Inacio Lula Da Silva, el padre de Flavio Bolsonaro en la cárcel, y éste huyendo de su país hacia Miami, EUA, además de la crisis económica en la que Milei tiene inmersa a Argentina, con más de 32 mil empresas quebradas y una población pauperizada; la crisis de Chile, que con el gobierno de José Antonio Kast Rist, está entrando en recesión y crisis económica por las políticas neoliberales aplicadas, al parecer estamos llegando a una nueva etapa de mejoramiento de la izquierda en Latinoamérica. A esos mencionados países pronto les pasará lo que a México que después de las políticas neoliberales aplicadas desde los años “80s” hasta el 2018, el pueblo votó por el gobierno de izquierda de Andrés Manuel López Obrador.
Tampoco podemos dejar de lado lo que está sucediendo en Francia y otros países del viejo continente que encabezan movimientos y movilizaciones contra sus gobiernos neoliberales. Se lucha por transformaciones socioeconómicas que favorezcan más a los que menos tienen.
