Las farmacias tradicionales de Matamoros enfrentan un año complicado, con una reducción aproximada del 10 por ciento en sus ventas y una competencia cada vez mayor frente a las grandes cadenas, situación que ha obligado a algunos establecimientos a reducir sus horarios de atención.
Mauricio Esquivel, propietario de Farmacia Madero, explicó que la situación económica también ha cambiado la manera en que los consumidores adquieren medicamentos, pues ahora buscan principalmente las opciones de menor precio para atender sus necesidades.
Señaló que incluso hay personas que, ante la falta de recursos, dejan de acudir a consulta médica y optan por comprar algún medicamento económico para aliviar temporalmente sus síntomas, una práctica que dijo haber observado en su establecimiento.
El comerciante indicó que las dificultades ya tienen consecuencias en la operación de algunos negocios del sector: mientras unos han recortado sus horarios, otros han tenido que suspender turnos porque ya no pueden cubrir los gastos que representa mantenerlos abiertos.
Para mantenerse en el mercado, explicó que han recurrido a estrategias comerciales, como ofrecer un tipo de cambio preferencial a sus clientes y aplicar descuentos en medicamentos. En el marco del Buen Fin, Farmacia Madero contempla agregar un 10 por ciento de descuento adicional a las promociones habituales.
Esquivel consideró que el reto para los establecimientos independientes es conservar a sus clientes y competir en un mercado donde el precio se ha convertido en uno de los principales factores al momento de comprar medicamentos.




