La temporada se extenderá hasta el 21 de diciembre
ERNESTO H. SALGADO
El otoño está a punto de llegar a hoy a México y con él, los días más cortos, las noches más largas y el ambiente templado que anuncia la temporada de pan de muerto, chocolate caliente y hojas cayendo en las calles. De acuerdo con el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), el otoño comenzará oficialmente hoy martes 22 de septiembre a las 18:06 horas, tiempo del centro de México.
El equinoccio de otoño, que marca el inicio astronómico de la estación, ocurrirá este martes 22 de septiembre de 2026 a las 18:06 horas (tiempo del centro de México). En ese momento, el Sol cruzará el ecuador celeste, dando paso a la temporada otoñal en el hemisferio norte.
El otoño se extenderá hasta el solsticio de invierno, que este año ocurrirá el 21 de diciembre. Es decir, la temporada durará aproximadamente 90 días.
El otoño es una estación de transición, por lo que trae consigo una serie de cambios en el clima y en el entorno:
Días más cortos y noches más largas: A partir del equinoccio, las horas de luz solar disminuyen de forma gradual. El sol se ocultará más temprano y amanecerá más tarde.
Ambiente templado durante el día: Las temperaturas comienzan a descender, especialmente al amanecer y por la noche. El calor sofocante del verano empieza a ceder.
Disminución de lluvias: Las lluvias veraniegas comienzan a disminuir paulatinamente, aunque no se descartan tormentas importantes y eventos de viento fuerte.
Llegada de los primeros frentes fríos: El otoño marca el inicio de la temporada de frentes fríos, que afectarán principalmente al norte del país.
Posibilidad de niebla densa: Las mañanas frescas y la humedad pueden favorecer la formación de niebla en algunas regiones.
Cambio en el paisaje: Los árboles comienzan a perder sus hojas, tiñendo las calles de tonos amarillos, naranjas y rojos, aunque esto depende de la especie y la región.
¿Por qué se caen las hojas?
La caída de las hojas es un proceso natural de los árboles de hoja caduca para sobrevivir al invierno. Durante el otoño, los árboles dejan de producir clorofila (el pigmento verde que les da color) y comienzan a formar una capa de células en la base de cada hoja, lo que provoca que se desprendan.




