CIUDAD DE MÉXICO (EL UNIVERSAL).- Los Cromos surgió como una organización delictiva local en Juchitán de Zaragoza, Oaxaca, que estableció alianza con el Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y opera como brazo criminal en los municipios de Tehuantepec, Salina Cruz, Ciudad Ixtepec, El Espinal, Magdalena Tequisistlán y Unión Hidalgo, según investigaciones de la Fiscalía General del Estado de Oaxaca (FGEO).
El grupo criminal está vinculado a actividades de narcomenudeo, extorsión, cobro de piso, homicidio, secuestro, portación de armas, producción de drogas ilícitas y trata de personas.
El Istmo de Tehuantepec es una de las regiones con mayor incidencia delictiva en la entidad con 957 homicidios dolosos registrados en los últimos cuatro años, de los cuales se estima que 70% están relacionados con Los Cromos.
Especialistas en seguridad dicen a EL UNIVERSAL que esta banda, además de trabajar en alianza con el CJNG recibió protección política desde la presidencia en Juchitán.
Sostienen que Los Cromos logran crecer en función de la permanencia de una clase política que se apodera del control de ese municipio y por eso el CJNG los toma como aliados, porque es un grupo pequeño, pero con protección política de élites locales.
Armando Rodríguez Luna, consultor independiente en análisis de riesgos políticos, sociales y de seguridad, refiere que Los Cromos, quienes tenían vínculo con el expresidente municipal de Juchitán Miguel Sánchez Altamirano, El Quetu, ya habían sido denunciados en medios locales y por integrantes de la oposición política del lugar.
Agrega que comenzaron a operar particularmente tramas relacionados con el tráfico de migrantes, trata de personas y gradualmente se fueron involucrando en la extorsión. Empezaron a ser utilizados por el CJNG para el tráfico de drogas en la misma zona, además de ejecutar otras actividades.
"No sólo es (...) que trabajen en alianza con el CJNG, particularmente han recibido protección política desde la presidencia en Juchitán", refiere.
Detalla que este municipio es importante en términos geográficos para las sociedades criminales por su ubicación en el Istmo de Tehuantepec, que ya desde la década pasada es útil para el trasiego ilegal.
"A la luz tanto del desarrollo del Tren Maya y (...) del Tren Interoceánico, son grandes obras que conectaron el Istmo y regiones de Tabasco y Chiapas, articulando actores criminales en los que el CJNG ha incrementado su presencia.




