Durante octubre, Sinaloa registró 191 asesinatos, entre los que se cuentan 22 feminicidios, para ubicarse como el segundo mes más violento desde que estalló la guerra interna en el Cártel de Sinaloa y el mes con más homicidios dolosos en lo que va de 2026, esto pese al despliegue de 20 mil elementos de fuerzas federales de seguridad en la entidad.
Ante este escenario, legisladores, empresarios y activistas llaman a replantear la estrategia, porque la actual no funciona.
Con los registros oficiales de 169 homicidios dolosos, más 22 feminicidios cometidos en octubre de este año, se ubicó como el mes más violento de este año, con un crecimiento de 38.5%, en comparación con las cifras alcanzadas en septiembre, de 122 homicidios dolosos.
Desde el inicio de las confrontaciones armadas entre las facciones de Los Chapitos y Los Mayitos, en septiembre de 2024 se inició un acelerado aumento en los asesinatos, pronto se pasó de una tasa promedio de 40 casos mensuales a más de 100 muertes violentas.
Las disputas por el control de la plaza pronto tuvieron repercusiones; en octubre de 2024 se reportaron 188 víctimas, pero la cifra más alta en esta guerra criminal se tuvo en junio de 2025, cuando se alcanzaron 209 homicidios dolosos.
En su visita reciente para evaluar el desempeño de los elementos navales, el secretario de Marina, el almirante Raymundo Pedro Morales Ángeles, anunció el despliegue de mil 600 elementos más para recuperar la tranquilidad e impulsar el desarrollo, especialmente en Mazatlán.
Pese a los refuerzos federales, los eventos de mayor violencia se concentran desde hace más de dos meses en el sur del estado, particularmente en los municipios de Escuinapa y Mazatlán, que elevaron sus estadísticas de homicidios dolosos y concentraron el mayor número de feminicidios.
Otras estrategias
Para el secretario de la Comisión de Seguridad Pública del Congreso local, el diputado Serapio Vargas Ramírez (Morena), es alarmante el número de víctimas mortales que se acumulan en el estado, pese a que se tiene el respaldo de la Federación, con un alto número de militares, de la Policía Federal y de la Marina.
Consideró que en las nuevas estrategias para restaurar la tranquilidad y la paz es necesario una mayor inversión en tecnología para equipar a las policías de vialidad, municipal y estatal preventiva de cámaras colocadas en sus cascos y ropas, e instalar un mayor número de cámaras de videovigilancia.
Observó que las corporaciones de seguridad deben tecnificarse para contribuir a prevenir y coadyuvar a las fuerzas federales en su desempeño, ya que pese a las acciones y logros que se tienen en capturas y desmantelamiento de grupos delictivos, la violencia no cesa.
Una de las voces que más cuestiona los resultados en el combate a la delincuencia organizada es la de la presidenta de la delegación Sinaloa de la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), Martha Reyes Zazueta, quien insiste en que se carece de una estrategia efectiva para reducir los delitos de mayor impacto.
A su juicio, son insuficientes las acciones emprendidas por los tres órdenes de gobierno para intentar reducir la violencia, como lo reflejan las estadísticas de los delitos de alto impacto, por lo que requiere de nuevas estrategias.
Por su parte, el coordinador del Consejo Estatal de Seguridad Pública en el estado, Miguel Calderón Quevedo, señala que con cuerpos policiacos estatal, municipales y agentes de investigación disminuidos y sin incentivos "no se puede avanzar en el restablecimiento de la seguridad".
Agregó que la violencia en Sinaloa es una vieja herencia que no se atendió a tiempo, y lejos de fortalecer la investigación y la prevención, se abandonaron las estructuras de las áreas de la persecución del delito y la formación de más policías profesionales, por lo que ahora no basta con tener en las calles al Ejército, la Marina y la Guardia Nacional.
Sin estrategia contra feminicidios
Como una crisis alarmante definen los colectivos feministas el aumento de los feminicidios, sobre todo en el sur del estado donde en octubre se oficializaron 22 casos; un mes antes la cifra cerró en 23, sin que se perciban acciones oficiales protectoras.
En forma pública, organismos como No se metan con nuestras hijas se quejan de que las instancias públicas no ejercen una política preventiva y de análisis a fondo de lo que sucede en los municipios de Culiacán, Escuinapa y Mazatlán, donde se concentran los asesinatos violentos de mujeres.
La presidenta del Colectivo de mujeres activas sinaloense, Rocío Avendaño Gálvez, se dolió de que se pretendan justificar los feminicidios sin que los casos tengan investigaciones cerradas que acrediten las hipótesis que divulgan las autoridades.
La activista señaló que priva una contradicción en la autoridad judicial, que por un lado desliza comentarios sobre posibles móviles de sus muertes por relaciones con personas vinculadas al narcomenudeo, y en sus investigaciones concluyen que se trató de feminicidios.
Graciela Domínguez Nava, gobernadora interina, ha expresado que los hechos de violencia en la entidad "no se desconocen ni se ocultan", al contrario, se atiende la situación de forma coordinada con fuerzas federales que tienen desplegados 20 mil elementos, cuyas acciones dan resultados con detenciones y aseguramientos de armamento y vehículos.




