Opinión pública

Guerrillero “espiado” por el gobierno

Por Felipe Martínez Chávez

Cd. Victoria, Tamaulipas.- En los últimos años, los medios masivos se han ocupado de Octavio Leal Moncada como líder de autodefensas y creador de la Brigada Cívica “Pedro J. Méndez”, con cabecera en Hidalgo.

No han tocado otros aspectos de su vida, como el revolucionario, militante de la Liga Espartaquista y del Partido Comunista Mexicano en Nuevo León ¿quién es Octavio? Estuvo preso por sus ideas.

Si hacer apología ni panegírico, no es casual el discurso de quien desde la segunda mitad de los sesentas estuvo ligado a los grupos revolucionarios que exigían un cambio en las estructuras de México. Luchaban contra la dictadura tricolor.

Un análisis político sobre Nuevo León y sus grupos de presión, elaborado (ya desclasificado) por la Dirección Federal de Seguridad en abril de 1969, dice que Octavio Leal Moncada fue de las cientos de personas a las que dieron “seguimiento” constante y permanente en la entidad vecina.

En otras palabras, de los que fueron “espiados” por el gobierno.

Según el dato, el hombre del municipio de Hidalgo que estudiaba Leyes en la UANL, formaba parte del llamado “Grupo de los Cinco” del Partido Comunista Mexicano, comité Nuevo León, al lado de Oscar Guajardo Gutiérrez, Mario R. Curzzio Rivera, Benigno Naranjo Domínguez y Miguel Medina.

Habla que otros integrantes del comité fueron Máximo de León Garza, José Luis Sustaita de los Reyes, Javier Riojas Sandoval, Rodolfo García Mata, Elva Villa y Rogelio Mendoza.

Los “espías” incluyen las direcciones de los “comunistas”. De Leal señalaban la calle Miguel Nieto 452 Sur, Departamento 22. El documento  se encuentra a disposición del público en Archivos de la Represión.

Otras fuentes, como Agencia Periodística de Información Alternativa, con aportación de Gerardo Peláez Ramos, señala que en 1967 el  PC participó con candidatos “no registrados” a la cámara federal, con lo cual por primera vez se le dieron dos diputados “de partido”. El PAN ganaba una de mayoría.

El 28 de junio, en el cruce de las calles Juárez y Madero (centro de Monterrey), en el cierre de campañas en participaron como oradores el propio Leal, Oscar Guajardo, Máximo de León (más tarde líder del gremio universitario) y el dirigente Raúl Ramos Zavala. Asistieron un promedio de 500 personas.

Eran los días de la represión del diazordacismo que alcanzó a paisanos tamaulipecos.

En febrero de ese año, fue detenido el tampiqueño Gerardo Unzueta Lorenzana. También Ramón Danzós Palomino.

Revolucionarios locales participaban activamente en la lucha social. El cuatro de junio, en Río Bravo, productores realizaron un mitin de apoyo a Danzós.

Julio 16, en Valle Hermoso, activistas se manifiestan por la libertad de los presos políticos. Intervinieron dirigentes como Isidro García Núñez, Crispín Reyes y Fernando Cortés.

Semanas después, el 24 de septiembre, fue encarcelado el propio Crispín junto con Pantaleón Cedillo, Rodolfo Lira y Arcadio Juárez.

Para noviembre fue liberado en Nuevo Laredo el líder campesino Víctor Ruano.

La Espartaco, en la que se ubica a Leal habría sido constituida en 1966 con la idea de Construir el Partido Revolucionario del Proletariado.

Meses después sus líderes también fueron encarcelados con Ramos Zavala como presidente del Grupo Estudiantil Socialista, con cabeza visible en la facultad de Economía de la Universidad de Nuevo León.

Vino la detención del victorense  Rhi Sauci Galindo, el secuestro de un avión en que viajaba la familia del Gobernador Elizondo y la salida del país de los paisanos que no volvieron por estas tierras.

En 1975 el frustrado secuestro en que perdió la vida el magnate Eugenio Garza Sada, con la participación del guerrillero tamaulipeco Elías Orozco Salazar, ex diputado local y ahora residenciado en El Mante, lo cual es historia aparte.

Por cierto, la Brigada Cívica desistió de continuar el jueves con sus manifestaciones en apoyo y para solicitar la libertad de Octavio Leal, internado en el penal de Reynosa. Abrieron el paso de la carretera Victoria-Monterrey.

Sin embargo, en Victoria el Palacio de Gobierno seguía “circulado” con vallas metálicas, lo que provocaba comentarios hilarantes de los empleados.

Tocando otros temas, ahora sabemos que el ex titular de Inteligencia Financiera de Hacienda federal, Santiago Nieto Castillo, no solo será “asesor externo” del futuro Gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, sino del hidalguense Julio Menchaca, donde ya se integró al equipo de transición.

Adelantó que en tierra nuestra “vamos a hacer una investigación profunda” en temas de obra pública, agua y salud por ser ahí donde sospecha que se dio la mayor corrupción en el gobierno panista.

La idea es generar un espacios en que la ciudadanía esté en condiciones de hacer libremente denuncias sobre presuntos delitos, para que el gobierno morenista les dé seguimiento.

Como actos de ilegalidad del gobierno que se va, están las reformas a la Ley de Aguas para quitar el control de las Comapas a los municipios. Los alcaldes serán responsables de resolver los problemas de abasto, pero no podrán nombrar a los gerentes.

En Tamaulipas el comité de transición deberá quedar integrado el uno de septiembre, un mes antes de que el nuevo gobierno entre en funciones.

Related Articles

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Check Also
Close
Back to top button