OPTICA POLITICA

Por Aliber López

“Fortalezas y debilidades de Américo y Cesar Augusto”

“Moraleja: Nadie tiene el triunfo seguro”

A punto de entrar en la quinta de las casi 9 semanas de campañas electorales los candidatos a la gubernatura de Tamaulipas empiezan a dar su segunda vuelta por los principales municipios de la entidad. Después del debate realizado el domingo pasado, la mayoría de las encuestas realizadas sobre las elecciones en Tamaulipas, sigue estando Américo Villarreal Anaya a la cabeza de ellas, hasta con 13 o más puntos de ventaja sobre su más cercano oponente.

Aun con la ventaja en las encuestas, Américo no las tiene todas consigo. La ventaja se funda principalmente en que la candidatura está sostenida en la fama de Andrés Manuel López Obrador y sus políticas sociales, de las elecciones ganadas por MORENA y sus aliados el 2018, en elecciones presidenciales en junio de 2021, en las intermedias, y en la elección para juzgar a los expresidentes de agosto del año pasado; la debilidad más seria es que el partido principal de la coalición que lo respalda, no está organizado ni en lo estatal ni en lo municipal.  Batallará para integrar una estructura electoral confiable, y además, para tener la certeza de estar sumando a la base social que se identifica con la 4T (Cuarta Transformación), en cada comunidad, en cada municipio, en cada ciudad.

Para mejora su presencia electoral y aumentar su popularidad, Américo todavía cuenta con 35 días.  Se puede decir que son muchos si se saben aprovechar y pocos si es que no existe la persona capaz de organizar una agenda electoral que sume la mayoría de los esfuerzos que puedan coordinar sus miles de simpatizantes en la entidad.

Por otra parte si César Augusto Verástegui Ostos tiene la debilidad de ser el candidato de uno de los gobiernos estatales más impopular del país, a la vez esa debilidad es también su fortaleza, desde el momento que los organismos electorales en los 43 municipios y los 22 distritos electorales integrados en el IETAM (Instituto Electoral de Tamaulipas), aunque deberían estar integrados por personas apolíticas e imparciales, pudieran tener mayoría de funcionarios afines al PAN, partido que gobierna la entidad y no al contrario. Si bien estos organismos deben funcionar de acuerdo a la ley, no se descarta que discretamente hagan sentir sus preferencias, de acuerdo a uno de los dichos juaristas: “A los amigos, la ley y a los enemigos, todo el peso de la ley.”

Los recursos y apoyos de un gobierno establecido se pueden hacer sentir con discreción  y a veces hasta descaradamente en los procesos electorales a favor de uno de los candidatos, como en el caso que nos ocupa, en la candidatura de César Augusto, quien tiene como fortaleza también, haber sido Secretario General de Gobierno durante poco más de 5 años, cuyas funciones son esencialmente las de conducir la política interior (la gobernanza de las secretarías de la entidad además de los 43 municipios y el Congreso del Estado, acciones que le permiten conocer las políticas principales de un gobernante. También es fortaleza de Verástegui Ostos, la habilidad adquirida como concertador social, desde la presidencia municipal de Xicoténcatl, pasando por la Diputación Federal y desde luego la Secretaría General de Gobierno.

Para el 5 de junio tendremos el balance de todos los esfuerzos de los candidatos y aun así, podríamos decir como moraleja, que nadie tiene seguro el triunfo, hasta que gane la mayoría de votos.

Related Articles

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.

Check Also
Close
Back to top button