OPTICA POLITICA

Por Aliber López

“La salud en México, obliga a luchar contra malos hábitos alimenticios”

“El consumo de azúcar 8 veces más adictivo que la cocaína”

“Quien nos gobierne deberá ser consiente de los problemas de salud”

La protección de la salud de los mexicanos, además de depender de la educación pública laica gratuita y obligatoria, depende mucho también, de los perfiles de formación de los padres y madres de familia. Crecieron tanto las empresas agroalimentarias en los 40 años de neoliberalismo, que ahora es muy difícil frenar su voracidad alimentada por los grandes medios de comunicación. Coca Cola, Pepsi cola, Sabritas, Bimbo y otras, bombardean diariamente con anuncios dirigidos a los niños, jóvenes y adultos, que contrarrestan los esfuerzos de los sectores de Salud y de Educación por cambiar y mejorar los hábitos alimenticios de las familias mexicanas.

Ante la mala costumbre de consumir alimentos ricos en grasas trans, sales y azúcares refinadas, por lo visto no bastan las etiquetas que coloca el sector salud en el embazado de sus variados productos. Hacen falta esfuerzos mayores, parecidos a los que se han hecho para combatir el hábito del consumo de cigarrillos. Los anuncios que invitaban a fumar tales o cuales marcas de cigarrillos, por radio prensa y televisión, fueron prohibidos, primero en horarios diurnos en radio y televisión y luego desaparecieron.

Ahora que estamos convertidos en un país de obesos, de diabéticos y enfermos de males cardiovasculares entre otras enfermedades, y que la Secretaría de Salud nos ofrece estadísticas absurdas de lo que cuesta combatir esas enfermedades y ser parte de un país enfermo y por lo tanto, poco productivo, urgen medidas más severas para incorporar en la población nacional, mejores hábitos alimenticios.

Los esfuerzos que hasta ahora ha realizado el gobierno federal y los gobiernos de las entidades federativas, no han sido suficientemente eficaces. Se requiere de gente honesta y muy responsable en las áreas de la salud y la educación. Si sabemos que el consumo de productos elaborados con azúcar refinada como refrescos y jugos “dizque” naturales, produce adicción y que, según los expertos en nutrición, el azúcar es 8 veces más adictiva que la cocaína, es urgente que se prohíban los anuncios en todos los medios de comunicación y que se prohíba o desaliente su consumo en las escuelas.

¡Que hombres y mujeres del futuro queremos formar si no atendemos las alertas que nos trasmiten los expertos!. Cuando escuchamos a comunicadores locales como Chabelita y Esteban de la W 1420, difundir alertas sobre el consumo de jugos y refrescos que madres y padres de familia colocan en la lonchera de sus hijos como si fueran alimenticios, no lo consideramos un esfuerzo suficiente para que los padres y madres cambien. Hace falta mucho más que eso.

Prácticamente debe haber un ejército de médicos y enfermeras vigilando que esos malos hábitos de consumo de alimentos “chatarra” se abandonen. Igual debiera ser en las escuelas de todos los niveles educativos, principalmente en Educación Básica (preescolar, primaria y secundaria); en este caso, el ejército de maestros desde el secretario de Educación hasta los directivos y docentes, debiéramos estar, todos en la lucha contra los malos hábitos.

Quien llegue a la gubernatura de Tamaulipas deberá ser un profesional consiente del problema negativo que vive la entidad en torno a este problema de salud, pues somos de los primeros lugares en diabetes y obesidad en el país.

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