Palmeri fue puesto a prueba y no pasó: agente de la DEA

Era jefe de la DEA en México y Centroamérica

MIAMI, EU. (EL UNIVERSAL). – Nicholas Palmeri, exjefe de la Administración para el Control de Drogas (DEA, por sus siglas en inglés) para México y Centroamérica, fue puesto a prueba antes de ser removido de su alta responsabilidad.

No la pasó. El gobierno de Estados Unidos pretendía que el despido se diera de forma discreta, pero el de México estaba al tanto de lo sucedido y quería hacerlo público, por eso las autoridades estadounidenses tuvieron que dar detalles de cómo se dio la salida del funcionario.

De acuerdo con información proporcionada por un agente de la DEA a EL UNIVERSAL, “a Palmeri se le dio una oportunidad para demostrar su ética y compromiso con la corporación y no la pasó”.

La DEA lo estaba siguiendo de cerca por un presunto mal manejo del presupuesto a su cargo para la lucha antidrogas —usó el dinero para propósitos “inadecuados”, y solicitó que se le reembolsaran para pagarse una fiesta de cumpleaños— y por mal manejo de la pandemia de Covid-19, a lo que se atribuyó que dos agentes de su sección enfermaran de gravedad y tuvieran que ser trasladados fuera de México.

Sus superiores, dijo la fuente, quien no quiso dar su nombre, querían asegurarse de su lealtad y espíritu de servicio.

Palmeri aceptó la invitación de dos abogados con residencia en Miami que tienen entre sus clientes a narcotraficantes. Uno de los abogados es David Macey, quien recibió al entonces jefe de la DEA en México y a su esposa de origen mexicano en su mansión ubicada en Los Cayos de Florida, al sur de Miami.

El otro abogado, de nombre Rubén Oliva, había pedido presuntamente que la esposa de Palmeri le ayudara con unas traducciones, las cuales aparentemente no estaban relacionadas con ningún caso de narcotráfico.

La DEA clasificó esos días vacacionales como no útiles para sus responsabilidades y violatorios de la relación con abogados en circunstancias especiales.

La fuente de la DEA afirma que el encuentro entre Palmeri y los abogados fue planeado, con el objetivo de tomar una decisión sobre el desempeño del funcionario. “Hubo un contacto gubernamental —estadounidense— previo con los abogados para que se llevara a cabo el contacto entre ambas partes, por eso fue invitado y el resultado ya lo conocen”.

Desde la perspectiva legal, los abogados no han cometido ningún delito y están en libertad de atender a los clientes que ellos quieran. La única situación concreta es que un miembro de la DEA, de cualquier nivel, no debe aceptar determinados contactos de convivencia con profesionistas con el perfil de los abogados.

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