LA HABANA, Cuba (ANSA/EL UNIVERSAL).- El presidente cubano Miguel Díaz-Canel reconoció las dificultades que enfrenta la población para acceder a medicamentos y atribuyó la escasez a las sanciones económicas de Estados Unidos y a las restricciones financieras que, según el Gobierno, dificultan las importaciones de materias primas para la industria farmacéutica.
Durante un programa de radio, Díaz-Canel afirmó que Cuba dispone de una industria farmacéutica y biotecnológica "robusta", pero señaló que la falta de divisas limita su capacidad para adquirir los insumos necesarios para mantener la producción.
El mandatario sostuvo que el sector biofarmacéutico se encuentra entre los más afectados por las medidas estadounidenses y aseguró que las restricciones dificultan tanto la adquisición de materias primas como el acceso a determinados medicamentos.
Ante los problemas de abastecimiento, el Gobierno cubano autorizó la importación de fármacos y permitió una mayor participación de empresas privadas en la gestión de algunas farmacias, aunque bajo supervisión estatal.
Díaz-Canel también denunció la existencia de un mercado ilegal de medicamentos, en el que algunos fármacos son revendidos a precios que calificó de abusivos, en un contexto de escasez que ha incrementado la presión sobre el sistema sanitario cubano.
Las autoridades de la isla atribuyen buena parte de las dificultades económicas y de abastecimiento al embargo estadounidense, mientras Washington sostiene que sus medidas están dirigidas al Gobierno cubano y contempla excepciones para determinados bienes humanitarios, incluidos alimentos y medicamentos.
La escasez de medicamentos se suma a otros problemas de abastecimiento que afectan a Cuba, en medio de una prolongada crisis económica caracterizada por la falta de divisas, dificultades energéticas y una fuerte contracción de las importaciones.




