CIUDAD DE MÉXICO (EL UNIVERSAL).- El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó a sus simpatizantes que "podría decir las cosas más estúpidas y aún así me aplaudirían".
Las declaraciones se produjeron el sábado, durante un mitin en Clarksville, Tennessee, donde se preguntó por qué estaba allí, considerando que los senadores que contenderán en las elecciones del 3 de noviembre, Bill Hagerty y Marsha Blackburn, van muy bien en sus campañas.
"A veces está bien ir a un sitio en el que no tienes por qué estar, pero al que vas para dar las gracias a la gente maravillosa que te ha elegido en tres ocasiones distintas", indicó.
El mandatario, quien está haciendo mítines de cara a los comicios de medio término, contó que un amigo que sufre de pánico escénico le preguntó cómo hace para pararse ante la multitud diariamente.
"Le dije: 'Para mí es fácil porque hay mucho cariño en estos lugares'. Hay mucho cariño", explicó Trump, mientras un asistente clamaba: "¡Te queremos!".
"Es increíble", continuó Trump. "Cuando te subes aquí arriba, es simplemente… el cariño. Podría decir las cosas más estúpidas y ustedes aplaudirían. '¡Oh, te quiero tanto!". La gente respondió con risas y carcajadas.
Sin embargo, Trump aseguró que "no decimos cosas estúpidas, decimos cosas de sentido común. Decimos cosas que tienen sentido y que, probablemente, son en su mayoría conservadoras. Pero en realidad no son conservadoras, son cuestiones de sentido común. Queremos tener una frontera, queremos impuestos bajos, queremos un ejército formidable. Queremos, ya saben, todas esas cosas diferentes... cosas que son de sentido común".
En el mismo mitin, Trump jugó con la idea de rebautizar el océano Atlántico o el Pacífico con su nombre o llamarlo "el océano de las Américas".
"Necesitamos un río y necesitamos un océano. Así que he estado pensando en el Atlántico o en el Pacífico. Lo llamaremos océano Trump u océano de las Américas", bromeó, entre aplausos de los asistentes.
No es la primera vez que Trump hace declaraciones de este tipo en sus mítines. En febrero, luego de que la Corte Suprema declarara ilegales sus aranceles globales, Trump dijo: "Puedo destruir el comercio, puedo destruir un país. Incluso se me permite imponer un embargo destructivo a un país extranjero. Puedo imponer un embargo. Puedo hacer lo que quiera, pero no puedo cobrar 1 dólar. Puedo hacerles lo que quiera, pero no puedo cobrarles nada. Así que puedo destruir el país, pero no puedo cobrarles una pequeña tasa".
Un mes más tarde, el mandatario se jactó de que podía hacer "lo que quiera" con Cuba.
"Ya sea que la libere o la tome, creo que puedo hacer cualquier cosa que quiera con ella", señaló a la prensa en la Casa Blanca. "Es una nación muy debilitada en este momento. Es un país fallido. No tienen dinero, no tienen petróleo, no tienen nada".




