El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, renovó sus advertencias en materia de defensa e inteligencia contra el gobierno de Irán, al señalar que Washington podría verse en la necesidad de ejecutar un "golpe contundente" contra la nación persa en el futuro cercano.
Durante un mitin político celebrado este domingo en el estado de Iowa —en el marco del cierre de campaña rumbo a las elecciones legislativas de mitad de mandato—, el mandatario estadounidense justificó la pausa en las acciones ofensivas de su administración.
En su discurso ante simpatizantes, Trump sugirió que la falta de una respuesta bélica inmediata responde a una decisión personal orientada a evitar un costo elevado en vidas humanas, aunque remarcó que la opción militar permanece sobre la mesa.
“La única razón por la que aún no he terminado con Irán es porque quiero ser amable. Quiero intentar salvar todas esas vidas si puedo... Pero en algún momento tendremos que darles un golpe contundente”, aseveró el presidente estadounidense.
Las amagadas declaraciones del jefe del Ejecutivo estadounidense se alinean con la retórica de seguridad nacional exhibida por la Casa Blanca en la antesala de las elecciones del martes, donde se renovará la totalidad de la Cámara de Representantes y un tercio del Senado.
El mensaje busca proyectar una postura de disuasión frente a las operaciones geopolíticas del régimen iraní en Oriente Medio, manteniendo la presión diplomática y económica mediante el régimen de sanciones internacionales.




