Los conflictos familiares que terminan en insultos, amenazas verbales y hasta empujones de hijos hacia sus propios padres forman parte de los reportes que atiende la Guardia Estatal de Género en Matamoros, donde se han detectado situaciones que involucran no solamente a adolescentes, sino también a adultos de entre 30 y 35 años que continúan viviendo bajo el mismo techo que sus progenitores.
Raimundo García Martínez, integrante de la Guardia Estatal de Género, explicó que una de las problemáticas más recurrentes es la violencia de hijos hacia padres, principalmente mediante palabras altisonantes, faltas de respeto y agresiones físicas como empujones.
Señaló que, aunque algunos incidentes involucran a jóvenes de entre 15 y 18 años, también han intervenido en conflictos protagonizados por personas de 30 y 35 años que no estudian ni trabajan y continúan dependiendo económicamente de sus familias.
“Desgraciadamente hemos ido a varios casos, pero ya no es un niño de 18, es uno de 30 o 35 años. Les comentamos a los papás que, si el hijo no estudia ni trabaja, deben ayudarlo a que sea independiente”, expresó.
El elemento de seguridad consideró que la sobreprotección familiar puede contribuir a que algunos adultos prolonguen su dependencia económica, por lo que recomendó a los padres fomentar la responsabilidad y la independencia de sus hijos, sin dejar de brindarles orientación y apoyo.
Por otra parte, García Martínez informó que la unidad especializada también ha atendido reportes relacionados con presuntos tocamientos de carácter sexual, aunque aclaró que se trata de pocos casos. Precisó que han intervenido en aproximadamente tres situaciones de este tipo, las cuales, cuando existen elementos para ello, son canalizadas a la Fiscalía General de Justicia de Tamaulipas para las investigaciones correspondientes.
Finalmente, destacó la importancia de fortalecer la comunicación y el respeto dentro del hogar, así como de solicitar la intervención de las autoridades cuando los conflictos familiares se conviertan en agresiones, pues recordó que la violencia también puede ser ejercida por los hijos hacia sus propios padres.




