Estados Unidos endurece su postura frente al turismo de nacimiento, y anuncia una nueva política de restricción de visas que busca frenar la llegada de extranjeros cuyo objetivo principal es dar a luz en el país para que sus hijos obtengan la ciudadanía estadounidense. El anuncio fue realizado por el Secretario de Estado, Marco Rubio, quien detalló que la medida se fundamenta en la Sección 212(a)(3)(C) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad (INA).
De acuerdo con la información oficial, la restricción no implica una prohibición general de visas, sino que se enfoca en propietarios, operadores y administradores de redes comerciales que facilitan el turismo de maternidad, así como en intermediarios que instruyen a los solicitantes para mentir en sus formularios y en proveedores médicos extranjeros que colaboran en el uso fraudulento de programas como Medicaid. Rubio enfatizó que estas redes operan con fines de lucro y que la nueva política busca proteger la integridad del sistema migratorio estadounidense.
Para quienes viajan a Estados Unidos con la intención de dar a luz y asegurar la nacionalidad para sus hijos, la medida representa un cambio significativo. Las autoridades estadounidenses han identificado que estas prácticas suelen estar organizadas por empresas que cobran decenas de miles de dólares y asesoran a los solicitantes para cometer fraude consular, lo que ha motivado la intervención directa del Departamento de Estado.
La nueva política de restricción de visas anunciada por Marco Rubio se basa en la Sección 212(a)(3)(C) de la Ley de Inmigración y Nacionalidad, que otorga al Secretario de Estado la facultad de negar visas a personas cuyas actividades puedan tener consecuencias adversas para la política exterior de Estados Unidos. En este caso, la medida se dirige específicamente a quienes facilitan el turismo de nacimiento, una práctica que ha sido señalada como un abuso del sistema migratorio.




