Nuevo Laredo.- La instalación de boyas en el río Bravo comenzó en la frontera entre Nuevo Laredo, Tamaulipas, y Laredo, Texas, como parte de un proyecto impulsado por autoridades estadunidenses para colocar una barrera flotante en el cauce.
Mientras tanto, las autoridades locales informaron que aún no han recibido notificación del gobierno de Texas para la instalación de las barreras flotantes, mismas que podrían ser arrastradas en caso de una creciente del río.
Humberto Fernández, director de Protección Civil y Bomberos de Nuevo Laredo, informó que la dependencia no ha recibido “oficialmente ningún conocimiento" o comunicado sobre las características del proyecto, aunque ha observado la colocación de anclajes y una línea aparentemente perimetral, además de la presencia de boyas en el lado estadunidense.
El funcionario señaló que uno de los principales aspectos a considerar es el comportamiento del río durante una creciente, debido a que la corriente podría desplazar objetos y generar riesgos para los puentes internacionales. Además Fernández recordó que con anterioridad, algunos cruces internacionales tuvieron que cerrar temporalmente para revisar daños luego de que objetos entraran en contacto con sus estructuras.
“Tenemos que trabajar en comunión con Laredo, Texas, y elaborar nuevos protocolos de colaboración para, en caso de que se requiera el equipo de rescate acuático, hacer los trabajos en comunión”.
Por su parte, la alcaldesa de Nuevo Laredo, Carmen Lilia Canturosas Villarreal, también comentó que aún no existe información oficial sobre el proyecto.
“Ya no hay todavía nada oficial, pero bueno, pues ya sabes que luego viene una corriente y se las lleva. Eso es lo que tenemos que visualizar ahorita”, declaró.
El gobernador de Tamaulipas, Américo Villarreal Anaya, coincidió en los riesgos de una barrera flotante: “Pues luego estaremos esperando una crecida del río y que se la lleve, ¿no?”, expresó.




