Tras riñas registradas en el penal El Castillo de Mazatlán, Sinaloa, y que dejaron un saldo de 12 reos muertos y una decena de heridos la semana pasada, Omar García Harfuch anunció la construcción de seis centros penitenciarios en: Sinaloa, Nayarit, Estado de México, Chiapas, Veracruz y Sonora, con una capacidad de 18 mil 480 espacios. Se prevé que estén terminados en 2028.
El secretario de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC) señaló que el proyecto comenzará en Sinaloa, con un nuevo centro penitenciario con capacidad para 2 mil 640 personas, infraestructura moderna, mejores sistemas de vigilancia y condiciones para fortalecer su operación y control.
"Esta construcción del centro penitenciario va de manera integral en la estrategia de seguridad para el estado de Sinaloa, donde se está fortaleciendo a la policía estatal, donde hay personal del Ejército Mexicano comisionado a la policía estatal, en lo que se fortalece también su policía y fiscalía", dijo.
Mientras se concreta el proyecto, el centro penitenciario de Mazatlán se encuentra reforzado con la Guardia Nacional y personal de la Secretaría de Seguridad.
Durante la conferencia matutina de este martes, precisó que los nuevos centros contarán con infraestructura de alta seguridad, tecnología de vigilancia, monitoreo, sistemas de inspección y bloqueo de señales, así como módulos diferenciados para una adecuada clasificación de los internos, de acuerdo con su perfil y nivel de riesgo.
El secretario indicó que el objetivo es que el Estado mantenga el control efectivo de los centros penitenciarios, que las organizaciones criminales no puedan continuar operando desde su interior y el sistema penitenciario contribuya a reducir la violencia, combatir la impunidad y fortalecer la seguridad de las familias mexicanas.
El nuevo modelo contempla fortalecer los procesos de reinserción social mediante espacios destinados a educación, capacitación para el trabajo una vez que sean liberados, así como servicios de salud y actividades deportivas.
El objetivo es contar con instalaciones que permitan mantener el control penitenciario y al mismo tiempo ofrecer condiciones adecuadas para la reinserción de personas privadas de la libertad.
La presidenta Claudia Sheinbaum expresó que su gobierno no puede permitir la sobrepoblación en los centros penitenciarios estatales, tanto por razones de derechos humanos como de seguridad. Señaló que, desde el inicio de su administración, han sido detenidas 70 mil personas, lo que ha incrementado la población en algunos penales.




