Por Alíber López
“Un nuevo Pacto Social, requiere una nueva Reforma Educativa”
Felipe Martínez propone cambios a la educación Básica”
Hay un artículo dedicado a “Los Niños”, que leímos el pasado 11 de junio en el
Periódico “La Jornada” relacionado con la educación, vista ésta como un fenómeno social que vive una brega eterna, pues el mundo y todo lo que en él existe, está en constante transformación. El artículo en cuestión está firmado por José Blanco y sus principales comentarios o tesis se refieren a lo expresado en relación con la educación básica por el experto Felipe Martínez Rizo, investigador pedagógico, editor de libros diversos sobre esa temática, maestro jubilado de la Universidad de Aguascalientes experto en evaluación educativa y gran conocedor de la trayectoria de las políticas educativas en México, en un Seminario organizado por el Colegio de México.
En el escrito José Blanco subraya que las sociedades del futuro se conforman desde ahora, y urge en nuestro país, mejorar sensiblemente la calidad de la educación, pues un país sin un alto índice de escolaridad y de alta calidad, no podrá resolver los retos que las generaciones futuras bien o mal preparados, tendrán que enfrentar.
Blanco cita un Seminario realizado el pasado 8 de mayo en el Colegio de México, titulado “Hacia un Nuevo Pacto Social”, en donde Felipe Martínez enuncia acciones importantes de cambios que es menester realizar en la Educación Básica, porque actualmente el alumnado que abarca desde los 3 hasta los 14 o 15 años, requiere nuevas estrategias y pedagogos que les apoyen, en los procesos de aprendizaje.
En su intervención en el Seminario del Colegio de México, Martínez Rizo realiza un recorrido histórico de la educación primaria desde el Plan de 11 años, (1960), hasta el 2006 y las últimas transformaciones; las reformas del 2013, del 2017 y del 2019-2020 que no han realizado cambios profundos en las estrategias para el apoyo de los procesos de aprendizaje escolar.
Dentro de sus múltiples comentarios FMR esboza una propuesta muy interesante para Educación Básica que es la que sienta las bases para la formación profesional de los jóvenes. A groso modo nos cita que podríamos hacer una división entre Educación Inicial y Educación Básica, considerando que los niños de 3 a 8 años de edad, deberían desarrollar primero su capacidad de aprender a leer y desarrollar hábitos de reflexión matemática, de comunicación verbal y escrita, capacitando a las maestras y maestros que atenderían esa etapa de formación primordial; la otra etapa sería, dedicar los 3 grados de primaria y los 3 de secundaria a la formación científica, cultural y social, con predominio de la formación del hábito de la lectura, con maestros especializados por áreas de aprendizaje. En ambos niveles educativos desarrollarían su trabajo profesionistas de la educación muy bien preparados. La transformación en la educación requiere mejorar la profesión y también la inversión.




