Durante las elecciones del pasado 3 de noviembre, la ciudadanía estadounidense acudió a las urnas en una jornada marcada por un importante trasfondo político.
La noche electoral dejó un hito sin precedentes con la victoria de la demócrata Deb Haaland, de 64 años de edad, quien aseguró la gubernatura de Nuevo México. Con este resultado, se convierte en la primera mujer indígena en asumir el poder ejecutivo de un estado dentro de la Unión Americana. Confirmaron el triunfo agencias de noticias como The Associated Press y la cadena NBC tras el escrutinio de la jornada.
En las urnas, la postulante (integrante del Pueblo de Laguna) superó al candidato republicano Greggory D. Hull, empresario y exalcalde de Rio Rancho. La victoria consolida la presencia demócrata tras el periodo de la gobernadora saliente Michelle Lujan Grisham. Además, resalta el peso de las comunidades originarias en el estado, las cuales representan el 12% de la población de Nuevo México, según datos del diario británico The Guardian.
Hija de un oficial del Cuerpo de Marines, Haaland cursó estudios en 13 escuelas públicas antes de ingresar a la Universidad de Nuevo México, donde obtuvo la licenciatura en inglés en 1994 y, posteriormente, el título de Juris Doctor en Derecho. A nivel comunitario, ejerció la administración tribal en San Felipe Pueblo, integró el directorio de la Laguna Development Corporation y presidió el Partido Demócrata estatal.
En el ámbito federal, acumuló precedentes inéditos: en 2018 accedió a la Cámara de Representantes y en 2021 asumió la titularidad del Departamento del Interior en la administración de Joe Biden, siendo la primera integrante nativa americana en un Gabinete presidencial.
Durante su mensaje triunfal en el centro Route 66 (ubicado en tierras del Pueblo de Laguna), Haaland presentó a Stephanie Garcia Richard como vicegobernadora e indicó que su gobierno iniciará el 1 de enero de 2027 con la prioridad de resguardar programas sociales como Medicaid.
De acuerdo con reportes de "The New York Times", tras una campaña que recaudó cerca de 20 millones de dólares, sus ejes de trabajo abarcan la salud pública, la vivienda, la educación, la seguridad y la mitigación de la sequía.




