Donald Trump ya no es el mismo. La paliza que recibió su Partido Republicano en las urnas, con una marea de votos a los candidatos demócratas, dejó al presidente herido políticamente, bajo una fuerte presión interna y con un margen de maniobra disminuido ante un Congreso adverso, justo cuando se adentra a sus últimos dos años al frente de la primera potencia global.
"No quiero estar simplemente sentado allí [en el Salón Oval] durante dos años vetando todo", le dijo Trump al portal Politico, en un reconocimiento explícito de lo que será un tortuoso segundo tramo de mandato, en convivencia con un Partido Demócrata fortalecido y decidido a desafiarlo.
Más tarde, la cuenta de X de la Casa Blanca, respondió con una foto desafiante y un recordatorio: "Trump sigue siendo su presidente".
El futuro republicano
El movimiento telúrico que generaron estos comicios en la escena política de Estados Unidos sumergirán al Partido Republicano en una profunda revisión sobre su futuro, con un líder debilitado, pases de factura internos y una cruda batalla para delinear a los precandidatos presidenciales de 2028.
"Honestamente, hay un solo culpable", dijo Barrett Marson, estratega republicano de Arizona, a la cadena CNN. "Si no hubiera ocurrido la guerra, sería un ciclo electoral completamente distinto. Y una sola persona empezó esa guerra", añadió, en alusión a Trump.
Es probable que esa discordia se profundice el año próximo, una vez conformado el nuevo Congreso, con más republicanos tomando distancia de Trump -un movimiento que había empezado en la campaña-. Incluso podría haber una reconfiguración del movimiento conservador Make America Great Again (MAGA) del presidente.
El vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado, Marco Rubio, son los nombres que marchan a la cabeza de las preferencias para dar la batalla republicana por la sucesión de Trump, pero ante un escenario tan cuesta arriba para el oficialismo, ahora todo podría cambiar.
"Esto es mucho peor de lo que nadie habría esperado. Ruptura del Partido Republicano tal como lo conocemos actualmente. La Cámara de Representantes perdida hasta por lo menos 2030; el Senado, hasta 2032. Vance despidiéndose de 2028", evaluó, con tono sombrío, un exfuncionario de Trump citado por la CNN.




