NUEVA YORK, EU. (ANSA/EL UNIVERSAL).- El Departamento de Justicia de Estados Unidos está investigando a las cinco principales cadenas de televisión para determinar si hubo violaciones de las leyes antimonopolio cuando suspendieron temporalmente la cobertura del presidente.
Continúa así la batalla de Donald Trump contra los medios de comunicación.
ABC, CBS, CNN, NBC y Fox decidieron suspender sus operaciones en respuesta a la prohibición de acceso a la Casa Blanca que Trump impuso a CNN.
El Departamento de Justicia se puso en contacto con las cadenas para solicitar comunicaciones y material relacionado con la cobertura conjunta de televisión de Trump, un acuerdo establecido mediante el cual las emisoras se comprometen a filmar al presidente y a distribuir las imágenes a otros medios de comunicación.
El mes pasado, el magnate decidió abruptamente revocar el acceso a la Casa Blanca de CNN, MSNBC y Politico, lo que provocó una dura reacción del resto del grupo de prensa televisiva.
En señal de protesta por la exclusión de CNN, las cadenas suspendieron conjunta y temporalmente la grabación de imágenes de Trump.
Como consecuencia, ninguna de las principales cadenas emitió imágenes de varios actos presidenciales clave, desde su intervención en la ONU hasta su reunión con Xi Jinping en la Casa Blanca.
"Miembros del grupo de prensa televisiva boicotearon la cobertura de los actos de la Casa Blanca. Los boicots colectivos entre competidores pueden infringir la Ley Sherman. La División Antimonopolio está llevando a cabo investigaciones para determinar si se produjeron infracciones", explicó Emily Covington, portavoz del Departamento de Justicia, en referencia a la ley que prohíbe los acuerdos anticompetitivos y los abusos de posición dominante.
Según los informes, el Departamento de Justicia lleva al menos una semana debatiendo la posibilidad de iniciar una investigación. La pesquisa está encabezada por Stanley Woodward, exabogado de la Casa Blanca.
Esta investigación supone una nueva escalada en la batalla de Trump contra los medios de comunicación, a los que calificó reiteradamente de "enemigos del pueblo".
Ante la proximidad de las elecciones de mitad de mandato, el presidente adoptó una postura aún más dura frente a la cobertura mediática que considera falsa, esgrimiendo la acusación de "traición" contra la prensa.
En julio, amenazó con revocar las licencias de ABC y CBS porque no habían transmitido su discurso a la nación sobre el fraude y la interferencia electoral.
En las últimas semanas, Fox también fue objeto de duras críticas por parte de Trump por dar espacio en antena a Abdul El-Sayed, el candidato demócrata al Senado por Michigan.
"Perdieron el rumbo", se quejó el presidente.
Es en este contexto donde Katie Zacharia, la nueva portavoz de la Casa Blanca, asumirá su cargo en las próximas horas.




