Ciudad de México.- El diputado federal del Partido Acción Nacional (PAN), Jesús Antonio Nader Nasrallah, rechazó la reforma a la Ley de Inversión Extranjera al advertir que el proyecto puede generar incertidumbre jurídica y afectar la competitividad de México para atraer capitales, particularmente en sectores estratégicos y tecnológicos.
Al fijar la postura de su bancada en la Cámara de Diputados, el legislador por Tampico y Ciudad Madero sostuvo que, si bien es necesario establecer mecanismos para evaluar los riesgos relacionados con la participación de capital extranjero, las nuevas disposiciones no deben convertirse en obstáculos burocráticos que desalienten las inversiones.
Nader señaló que México enfrenta un entorno económico internacional competitivo, en el que la relocalización de las cadenas de suministro exige condiciones de certeza jurídica, agilidad administrativa y confianza para las empresas interesadas en establecerse en el país.
“Debemos dimensionar el momento económico que vive México en la actualidad. Nos encontramos en un entorno global altamente competitivo, donde la relocalización de cadenas de valor exige agilidad y confianza”, expresó.
El diputado panista cuestionó aspectos técnicos del dictamen, entre ellos la incorporación de conceptos que consideró indeterminados y la definición ambigua de los sectores sujetos a evaluación. A su juicio, estas disposiciones podrían generar dudas entre los inversionistas sobre los criterios que utilizarían las autoridades para revisar sus proyectos.
También advirtió sobre los posibles efectos del artículo 30 Quater, al considerar que incrementaría los costos de transacción y la incertidumbre para quienes busquen invertir en México.
“México no puede darse el lujo de enviar señales de rigidez que desaceleren la atracción de capital en sectores dinámicos y tecnológicos”, manifestó al explicar las razones económicas y técnicas del rechazo de su bancada.
Nader Nasrallah sostuvo que la protección de la soberanía y la seguridad nacional debe ser compatible con una política económica que favorezca la llegada de inversiones, la generación de empleos y el desarrollo de nuevas actividades productivas.
Finalmente, insistió en la necesidad de contar con un marco normativo claro y eficiente que brinde garantías a los inversionistas y permita al país competir en el mercado internacional.
“La certidumbre jurídica que México proyecte es un activo intangible de valor incalculable para el desarrollo económico nacional”, concluyó.




